Descubra el contenido, versículos clave y reflexiones de cada capítulo de Jeremías.
Dios llama a Jeremías desde el vientre; lo envía a las naciones.
«Antes que te formara en el vientre te conocí, y antes que nacieras te santifiqué» — Jeremías 1:5
Reflexión: Dios nos conoce y nos llama desde antes de nacer.
Dios recuerda el amor juvenil de Israel; el pueblo cambió su gloria por ídolos.
«Dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron cisternas rotas» — Jeremías 2:13
Reflexión: Solo Dios es fuente de agua viva.
Dios llama a Israel a volverse aunque fue infiel.
«Volveos, hijos rebeldes, y sanaré vuestras rebeliones» — Jeremías 3:22
Reflexión: Dios siempre está dispuesto a perdonar.
Romped vuestro mal camino; el destructor viene del norte.
«Preparad el camino de Jehová; enderezad las sendas de nuestro Dios» — Jeremías 4:3
Reflexión: Preparar el corazón para Dios.
Buscad en las calles a uno que haga justicia; no hallaréis.
«¿Por qué hemos de ser castigados? ¿Qué tengo yo que ver con vosotros?» — Jeremías 5:19
Reflexión: El pecado generalizado trae juicio.
Herirán a Jerusalén; probad los caminos y hallad descanso.
«Paraos en los caminos, mirad, preguntad por las sendas antiguas» — Jeremías 6:16
Reflexión: Buscar el camino antiguo de Dios.
No confiéis en palabras engañosas: el templo de Jehová.
«No confiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová» — Jeremías 7:4
Reflexión: La religión sin justicia es vana.
La paz de Jerusalén será quitada; no hay medicina para Sión.
«¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico?» — Jeremías 8:22
Reflexión: Dios es el médico de su pueblo.
¡Oh, si mi cabeza se tornara en aguas! No se gloríe el sabio en su sabiduría.
«Alábese en esto el que se alabe: en entenderme y conocerme» — Jeremías 9:24
Reflexión: Conocer a Dios es la verdadera gloria.
Los ídolos son como espantapájaros; Jehová es el Dios verdadero.
«No hay nadie semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande es tu nombre en poder» — Jeremías 10:6
Reflexión: Dios es incomparable.
Maldito el hombre que no obedece las palabras del pacto.
«Obedeced a mi voz, y haced conforme a todo lo que os mando» — Jeremías 11:4
Reflexión: La obediencia es clave del pacto.
¿Por qué prospera el camino de los impíos? Dios responde.
«Si corriste con los de a pie y te cansaron, ¿cómo contenderás con los caballos?» — Jeremías 12:5
Reflexión: Dios nos prepara para desafíos mayores.
El cinto podrido; así pudriré la soberbia de Judá.
«¿Podrá cambiar el etíope su piel o el leopardo sus manchas?» — Jeremías 13:23
Reflexión: El pecado está arraigado; solo Dios transforma.
Sequía en Judá; el profeta ora pero Dios no responde.
«¿Por qué eres como forastero en la tierra?» — Jeremías 14:8
Reflexión: La oración debe ir acompañada de arrepentimiento.
Ay de mí, madre mía; Dios fortalece a Jeremías.
«Tus palabras fueron halladas, y yo las comí; tu palabra me fue por gozo y alegría» — Jeremías 15:16
Reflexión: La palabra de Dios es gozo en medio del sufrimiento.
No te cases ni tengas hijos; Dios traerá juicio.
«Jehová, fortaleza mía, refugio mío en el día de la angustia» — Jeremías 16:19
Reflexión: Dios es nuestro refugio.
Maldito el que confía en el hombre; el corazón es engañoso.
«Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?» — Jeremías 17:9
Reflexión: Solo Dios conoce el corazón.
Como el barro en manos del alfarero, así sois en mis manos.
«¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero?» — Jeremías 18:6
Reflexión: Dios puede moldearnos y rehacernos.
La vasija de barro se rompe como se romperá Judá.
«Así quebrantaré a este pueblo como se quiebra una vasija de barro» — Jeremías 19:11
Reflexión: La desobediencia tiene consecuencias irreversibles.
Jeremías es azotado y puesto en el cepo; maldice el día de su nacimiento.
«Me engañaste, oh Jehová, y fui engañado; más fuerte fuiste que yo y me venciste» — Jeremías 20:7
Reflexión: El llamado profético trae sufrimiento.
Dios pone la vida y la muerte delante de Sedequías.
«He puesto delante de vosotros el camino de la vida y el camino de la muerte» — Jeremías 21:8
Reflexión: Dios ofrece elección.
Ay del que edifica su casa con injusticia; con lloro de Joacaz y Conías.
«Hizo lo malo ante los ojos de Jehová» — Jeremías 22:30
Reflexión: Los líderes injustos serán juzgados.
Ay de los pastores que dispersan; Dios levantará un Renuevo justo.
«Levantaré a David un Renuevo justo, y reinará un Rey con sabiduría» — Jeremías 23:5
Reflexión: Cristo es el pastor verdadero.
Los exiliados son las higos buenas; Sedequías las malas.
«Como a estos higos buenos, así miraré a los cautivos de Judá para bien» — Jeremías 24:5
Reflexión: Dios cuida a los humildes en el exilio.
Jeremías profetiza 70 años de cautiverio y el juicio sobre Babilonia.
«Toda la tierra será asolada, pero servirán al rey de Babilonia 70 años» — Jeremías 25:11
Reflexión: Dios tiene un tiempo determinado.
Jeremías es arrestado pero liberado; el ejemplo de Urías y Miqueas.
«Jehová me envió a profetizar contra esta casa» — Jeremías 26:12
Reflexión: La verdad de Dios no puede ser silenciada.
Jeremías usa un yugo como señal de sumisión a Babilonia.
«Servid al rey de Babilonia y viviréis» — Jeremías 27:17
Reflexión: A veces la sumisión es la voluntad de Dios.
Hanamías profetiza paz falsa; muere por mentir.
«Los profetas que fueron antes de mí profetizaron guerra y pestilencia» — Jeremías 28:8
Reflexión: Los falsos profetas hablan paz falsa.
Edificad casas; buscad el bien de Babilonia; Dios tiene planes de paz.
«Yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, pensamientos de paz y no de mal» — Jeremías 29:11
Reflexión: Dios tiene planes de bien para nosotros.
Dios restaurará a Israel; no quedarán impunes sus opresores.
«Os traeré del cautiverio y restauraré vuestra fortuna» — Jeremías 30:3
Reflexión: Dios restaura a su pueblo.
Dios hará un nuevo pacto escrito en el corazón.
«Pondré mi ley en su corazón y la escribiré en su mente» — Jeremías 31:33
Reflexión: El nuevo pacto es por gracia mediante la fe.
Jeremías compra un campo como señal de restauración.
«Nada hay imposible para ti» — Jeremías 32:17
Reflexión: Dios puede restaurar lo perdido.
Dios sanará a Jerusalén y levantará el Renuevo de justicia.
«Invocadme y os responderé, y os enseñaré cosas grandes y ocultas» — Jeremías 33:3
Reflexión: Dios revela cosas ocultas a los que oran.
Sedequías libera a los esclavos pero luego los recaptura.
«Habéis hecho lo malo, profanando mi nombre» — Jeremías 34:16
Reflexión: El arrepentimiento falso no engaña a Dios.
Los recabitas obedecen a su padre; ejemplo de fidelidad.
«Jonadab hijo de Recab no tendrá quien falte que esté delante de mí» — Jeremías 35:19
Reflexión: La obediencia trae bendición.
Joacim quema el rollo de Jeremías; Dios dicta otro.
«Ni tuvieron temor ni rasgaron sus vestidos» — Jeremías 36:24
Reflexión: La palabra de Dios no puede ser destruida.
Sedequías pide a Jeremías; Jeremías es encarcelado.
«No profetices, pues, en nombre de Jehová» — Jeremías 37:19
Reflexión: La verdad no es popular pero debe ser dicha.
Jeremías es echado a una cisterna; Ebed-melec lo rescata.
«Estos hombres buscan tu mal» — Jeremías 38:4
Reflexión: Dios levanta ayudadores en momentos de peligro.
Nabucodonosor captura Jerusalén; Sedequías es cegado.
«A Sedequías le sacaron los ojos y lo llevaron a Babilonia» — Jeremías 39:7
Reflexión: Las consecuencias del pecado son graves.
Gedalías gobierna; los judíos se reúnen en Mizpa.
«No temáis de servir a los caldeos; estad en la tierra y servid al rey de Babilonia» — Jeremías 40:9
Reflexión: Buscar el bien en medio de la adversidad.
Ismael mata a Gedalías y lleva cautivos.
«Ismael hirió de muerte a Gedalías» — Jeremías 41:2
Reflexión: La violencia engendra más violencia.
El pueblo pide dirección; Dios dice no vayáis a Egipto.
«Si os quedareis en esta tierra, os edificaré y no os destruiré» — Jeremías 42:10
Reflexión: Obedecer la voz de Dios trae seguridad.
Jeremías es llevado a Egipto; profetiza contra él.
«Tomó Jeremías piedras grandes y las escondió en el pavimento» — Jeremías 43:9
Reflexión: Dios da señales incluso en el exilio.
Los judíos en Egipto continúan en idolatría; serán castigados.
«¿Os habéis olvidado de las maldades de vuestros padres?» — Jeremías 44:9
Reflexión: La idolatría persistente trae juicio.
Baruc se angustia; Dios le promete vida como botín de guerra.
«Para ti será tu vida por botín en todos los lugares a donde vayas» — Jeremías 45:5
Reflexión: Dios preserva a sus siervos.
Egipto será derrotado en Carquemis; pero después será sanado.
«Egipto será asolado, será destruido; después será habitado» — Jeremías 46:26
Reflexión: Dios juzga a las naciones.
Los filisteos serán destruidos.
«Vienen aguas del norte, que serán como torrente» — Jeremías 47:2
Reflexión: El juicio de Dios es como aguas impetuosas.
Moab será destruida por su orgullo; juicio y lamento.
«Moab será destruida hasta no ser pueblo, porque se engrandeció contra Jehová» — Jeremías 48:42
Reflexión: El orgullo contra Dios lleva a la destrucción.
Amón, Edom, Damasco y Elam serán juzgados.
«Haré que Elam sea quebrantado delante de sus enemigos» — Jeremías 49:37
Reflexión: Ninguna nación escapa del juicio de Dios.
Babilonia será destruida; Israel será librado.
«Huid de en medio de Babilonia, y salid de la tierra de los caldeos» — Jeremías 50:8
Reflexión: Dios libera a su pueblo.
El juicio completo de Babilonia; el mar subirá sobre ella.
«Así caerá Babilonia y no se levantará» — Jeremías 51:64
Reflexión: El juicio de Dios es final.
Resumen de la caída de Jerusalén; Joaquín es liberado.
«Joaquín se cambió sus vestidos de prisión y comió siempre delante del rey» — Jeremías 52:33
Reflexión: Aun en el exilio, Dios muestra misericordia.